Picasso le escribía a un amigo «la fotografía nos ha liberado, los pintores ya no tenemos que preocuparnos del sujeto». ¿Será la fotografía una de las madres del cubismo?
Me permito una nota de delirio al referirme a un fotógrafo surrealista al paso de dejar una cuestión que siempre me ha molestado ¿porqué siempre se habla de los grandes fotógrafos de principio de siglo como pintores fracasados y nunca se menciona la importancia de la fotografía en el desarrollo de un nuevo lenguaje pictórico y artístico?
En la charla de la semana pasada, Victoria Combalia, nos contó que Man Ray no vendía cuadros por lo que acabó haciendo fotos… y curiosamente llegó a vivir bien de la fotografía. Cuando llegue la charla de Cartier-Bresson dos cuartos de lo mismo, y ni hablar de Robert Frank a quién se suele adjudicar la frase «la fotografía es el arte de los vagos».
Desde luego, no era este el tono de Victoria Combalia, quien nos acercó a la vida y obra de Man Ray. Como en la reseña anterior, estas eran las cosa que pasaban por mi cabeza mientras escuchaba y que quería compartir con vosotros.
Antonio Ansón comentaba en la primera charla el curioso hecho de que muchos de los fotografos más reconocidos no se creían fotógrafos, ni artistas.
¿Creéis que la fotografía es el arte de los vagos? ¿Porqué cuando nos cuentan la historia del arte intentan a toda costa obviar que la fotografía también ha influido en la pintura?



Un recorregut per la Xina quotidiana ens mena a un llarg viatge temporal, on quotidià esdevé sinònim de gran contrast. Espais on el temps s’ha aturat conviuen amb d’altres en què l’escala temporal sembla haver-se escurçat per accelerar canvis i transformacions de signe divers. I, tanmateix, dins d’aquesta dissemblança espacial, sovint de límits ben definits, hom pot copsar, sense esforç, les diferents realitats amb identitat pròpia. És llavors que Xina esdevé un plaer per a la percepció visual.