La sede de Gas Natural Fenosa en Barcelona acoge hasta el 7 de marzo de 2014 la exposición “Los murmullos del bosque” del fotógrafo japonés Takeshi Shikama. En la muestra se recoge una selección de 50 fotografías de pequeño formato, tomadas por el artista en bosques de Japón, Estados Unidos y Francia a lo largo de la última década.
Tras una brillante carrera como diseñador, Shikama da un giro a su profesión y consagra su vida a fotografiar bosques. Expone por primera vez en su país en 2004. En 2007 publica la colección de fotografías “La respiración silenciosa de los bosques” y, al año siguiente, crea la nueva serie “Utsuroi – Evanescence”, que consta de cuatro partes: “Bosque”, “Campo”, “Lotus” y “Jardín”. En 2009, añade la quinta parte, “Paisaje”. Mientras crea la serie “Evanescence” comienza a trabajar con el papel tradicional japonés, el Gampi, que se fabrica de manera artesanal y que él mismo imprime con emulsión de platino con el fin de dotar de cuerpo los matices y detalles más sutiles registrados en la película.
En 2011 inicia un nuevo proyecto y viaja por Estados Unidos, fotografiando los paisajes americanos del Parque Nacional de Yosemite, el Central Park en Nueva York y del noroeste del Pacífico. En 2012, añade una nueva serie de los bosques urbanos que ofrece el Jardín de Luxemburgo, en París.
Sus imágenes, impregnadas de la tradición pictórica de Extremo Oriente, están llenas de serenidad e invitan a la contemplación, incluso a la meditación, al tiempo que hacen referencia constante a la historia de la fotografía paisajística europea y norteamericana, en particular a la de los pioneros del siglo XIX, de Carleton Watkins a Eadweard Muybridge, pasando por Roger Fenton, Charles Nègre e incluso Eugène Atget. Por muchos aspectos, la obra de Shikama es atemporal, consiguiendo reunir Oriente y Occidente.
Fecha: Del 17 de octubre de 2013 al 7 de marzo de 2014
Lugar: Sede de Gas Natural Fenosa, Plaça del Gas 1, 08003 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita


La especulación inmobiliaria como fenómeno no se puede concebir sin contar con el elemento de la ficción. La simulación de la realidad representa una parte intrínseca del sistema. Especular viene del latino “specularis” (espejo): mirar con atención al reflejo; hacer suposiciones sobre algo hipotético. La exposición rinde cuenta a esta dualidad y la incorpora de forma estructural. Realidad y ficción forman un tándem inseparable a lo largo del recorrido expositivo. Los documentos fotográficos están expuestos al lado de su correspondiente información promocional, el lema del complejo se yuxtapone a su historia oficial y los planos urbanísticos muestran la promoción especulativa en relación con el municipio que expide los permisos para ella. Solo desde esta lectura doble, de la reciprocidad entre la realidad y la ficción, se puede llegar a comprender lo impensable, a reconstruir lo inimaginable, a constatar lo disparatado y a sacar cada uno sus propias conclusiones.

Se trata de una pequeña selección de fotografías tomadas durante un road trip por el centro de los Estados Unidos de América. Sánchez explica que “fue un viaje de descubrimiento y confrontación con los estereotipos de un país en el que el coche es símbolo de libertad individual y emblema de un estilo de vida. Estas imágenes son el resultado de un proceso de búsqueda aleatoria y de encuentros casuales, instantes fugaces retratados de forma sincera y escueta como los apuntes concisos de una libreta”.
En “Anecdotari”, Jolonch ens presenta treballs que són fruit de l’observació i la imaginació. Alguns d’ells són meditats i estudiats amb deteniment i amb un llarg recorregut darrere, uns altres, no obstant això, són com a petits centelleigs de lucidesa que de tant en tant li ataquen a un i que després intenta plasmar en forma d’imatges fixes, sense cap pretensió més que la de fer que la gent es detingui uns instants davant de la imatge i l’observi amb una miqueta mes d’atenció, i si vol, es faci algunes preguntes o s’imagini la història que podria haver-hi darrere de cada escenari fent una reinterpretació de la realitat.