En el marco del festival DOCfield>14, Fotografía documental Barcelona, Akashi Gallery acoge del 27 de mayo al 31 de julio la exposición «Memorias transferidas» del fotógrafo Toru Morimoto.
Durante más de 10 años, Morimoto fotografió en blanco y negro Japón, su país natal, desde su visión de fotógrafo documental. Este año ha decidido revisar todos sus negativos para evocar sus recuerdos, seleccionando imágenes que quedaron olvidadas o que nunca se publicaron. Hay fotografías que él mismo había descartado por varias razones en procesos de edición anteriores. Algunas de esas imágenes no representaban, según su punto de vista, Japón, o simplemente no entraban dentro del reducido grupo de imágenes seleccionadas. Ahora desentierra algunas de aquellas fotografías olvidadas y recupera así sus memorias.
Fecha: Del 27 de mayo al 31 de julio de 2014
Lugar: Akashi Gallery, C/ Rosselló 197, 08036 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita


En los últimos años la figura de la mujer en nuestra sociedad está cambiando a pasos agigantados y sus derechos, por suerte, poco a poco están ganando posiciones. En esta exposición, Pla Gracia nos muestra la combinación del Rock and Roll y la figura femenina.
Cuidan su imagen y hacen ostentación de su ropa de marca. Motos de gran cilindrada y teléfonos de última generación sorprenden en un lugar donde el ascenso social parece no existir. Todo ello es posible gracias a la fuente de ingresos que supone el tráfico de drogas, una actividad relativamente sencilla en unos barrios donde la presencia policial es casi anecdótica.
Gomis era un empresari i fotògraf amateur molt actiu en els ambients culturals de la Barcelona de la postguerra fins que va morir el 1991. L’arxiu fotogràfic de Joaquim Gomis conté unes 70.000 entrades i bona part d’aquest material és encara inèdit. Amb aquesta exposició la Fundació posa l’accent en la seva faceta d’observador de les tradicions de Barcelona, la seva ciutat. En aquest cas, han seleccionat unes imatges de les festes de la Mercè, la festa major de Barcelona, de l’any 1969, ara fa 45 anys.
Trebević siempre fue un potente símbolo para los ciudadanos de Sarajevo: considerada una montaña sagrada desde los tiempos de las antiguas poblaciones eslavas, fue declarada Parque Nacional por el gobierno del mariscal Tito. Tan cerca de la ciudad pero al mismo tiempo tan verde y salvaje, durante la segunda mitad del siglo pasado se convirtió en el destino preferido de los habitantes de Sarajevo para ir de excursión. Con la construcción de un popular teleférico que llevaba directamente desde el centro urbano hasta la primera cumbre, el vínculo entre la ciudad y la montaña se hizo aún más fuerte: Trebević era, literalmente, una parte de Sarajevo. En 1984 se celebraron allí los Juegos Olímpicos de Invierno, último momento de gloria antes de que estallara la guerra en 1992 y las tropas serbias instalaran sus tanques en Trebević para organizar desde allí el asedio que sufrió la ciudad durante cuatro años.
A través de fotografías de gran formato capturadas con cámara de placa, viajaremos por diferentes ciudades, donde se entremezcla una visión irónica de nuestro mundo globalizado, homogéneo y saturado de urbes, con personas que las habitan y que nos dan la dimensión de las mismas.
La violència domèstica és un crim invisible en la majoria dels casos. Normalment només la sentim esmorteïda per parets, i nomes la veiem en el groc destenyit i el moradenc dels blaus d’una dona que ha «caigut per les escales» o «colpejat amb una paret». Rares vegades només passa un sol cop, i rares vegades acaba.
«Les vides de l’aigua» és un reportatge fotogràfic que ens mostra la importància de la qualitat de l’aigua per al tractament mèdic contra la desnutrició al Níger en projectes de Metges sense Fronteres, així com la importància de creuar fronteres i donar veu a aquest problema.
La muestra es un diario compartido a lo largo de un año por dos mujeres con un solo deseo: combatir la enfermedad y enfrentarse al miedo. Un valiente viaje por los rincones del alma con una cámara por testigo, que desplega un mapa emotivo a través de retratos, a veces absurdos, dolorosos, cómicos, dulces, llenos de mensajes simbólicos, iconos de una transformación. A Valerie, 46 años, se le diagnostica cáncer de pecho en marzo de 2013. Tras un largo año y un duro tratamiento, abandona definitivamente la peluca en una montaña de Barcelona como símbolo de victoria y final de trayecto.