La galería Manuel Barbié acoge hasta el próximo 22 de abril la exposición «Lee Miller. Creación y valentía». La selección de fotografías se estructura en cuatro capítulos temáticos que abarcan un abanico cronológico comprendido entre 1929 y 1973, ofreciendo de esta forma una extensa representación de su producción que comprende desde sus primeras incursiones en el escenario surrealista parisino hasta los retratos de artistas realizados durante la última etapa de su vida.
La muestra comienza con un apartado dedicado a los retratos de amigos y artistas, donde encontramos algunos de los rostros más significativos del mundo de las artes europeas a partir de 1930: desde una de las primeras instantáneas de Man Ray (1929) y de algunos de los miembros más destacados del cenáculo de los surrealistas, las hasta audaces efigies de célebres personajes como Charlie Chaplin y Marlene Dietrich, sin olvidar a Pablo Picasso, Joan Miró y Antoni Tàpies, artistas de los que Roland Penrose –marido de Lee Miller desde 1948– publica importantes monografías.
A continuación, el segundo de los capítulos nos invita a seguir el recorrido de los distintos viajes realizados por Lee Miller durante su vida: el punto de inicio y final es París, a su llegada en 1929 y con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial en 1945, dedicando un importante espacio a sus impresiones visuales recogidas durante su estancia en Egipto, entre las que destaca su obra maestra Retrato del espacio de 1937.
El tercero de los capítulos se consagra a la parte más experimental de la producción de Lee Miller, concentrada básicamente durante la década de 1930, y en la que destacamos dos solarizaciones, una de una mujer anónima –probablemente Meret Oppenheim– y otra de su amiga Dorothy Hill. Lee Miller descubre esta novedosa técnica junto a Man Ray en su estudio de París hacia 1930 en el momento en que de modo accidental los negativos fotográficos fueron expuestos a una fuente de luz durante el proceso de revelado. Cabe destacar además en este apartado las notables incursiones que Lee Miller realiza a través del objetivo de su cámara en los distintos lenguajes del Surrealismo.
Finalmente, el último de los capítulos se ocupa de una de las facetas de Lee Miller en la que sin duda fue una destacada pioneras: su labor como fotoperiodista o reportera de guerra. En tanto que fotoperiodista de Vogue, así como corresponsal de guerra del ejército americano a partir de 1942, realiza algunas de las más cruentas y a la vez magistrales fotografías de distintos escenarios de la Segunda Guerra Mundial, desde el testimonio del Blitz de Londres hasta el recorrido por la debacle de la Alemania nazi, momento en que sin duda destacamos la imagen de La hija del burgomaestre realizada de 1945.
Fecha: Del 28 de febrero al 22 de abril de 2008
Lugar: Galería Barbié, Passeig de Gràcia 66 – 2º, 08007 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita