Exposición de Claudia Andujar

KBr Fundación MAPFRE acoge del 26 de febrero al 23 de mayo la primera exposición dedicada a la obra de Claudia Andujar en España. La artista brasileña, que ha consagrado su trabajo a la protección de los más desfavorecidos a través de la fotografía, inició su andadura como fotoperiodista, movida por el interés de comprender la vulnerabilidad humana. Buena parte de su trayectoria se ha centrado en defender los derechos del pueblo yanomami, uno de los mayores grupos indígenas de Brasil.

Nacida en Suiza, en 1931, creció en Transilvania, de donde huyó con su madre durante el Holocausto. Su padre y su familia paterna fueron exterminados en los campos de concentración. Andujar vivió en Suiza y en Estados Unidos, y en 1955 se instaló definitivamente en Brasil, donde encontró en la fotografía una forma de acercarse a los demás y descubrir su nuevo país. En la década de 1960 se embarca en la serie Famílias brasileiras, un proyecto en el que, a lo largo varios meses, convive con distintas familias de diversos estratos sociales. Son años, también, en los que fotografía a algunos de los colectivos más vulnerables de la sociedad, como toxicómanos y prostitutas.

En 1971, mientras trabajaba en un artículo sobre la Amazonia para la revista Realidade, la artista supo de la existencia de los yanomami. Fascinada por la cultura de esta aislada comunidad, viajó hasta la región del río Catrimani – situada en la zona cercana a la frontera entre Brasil y Venezuela que se considera la cuna de este pueblo – buscando involucrarse de forma más profunda en su trabajo fotográfico. Con la ayuda de Carlo Zacquini, uno de los misioneros asentados en la zona en los años sesenta, Andujar fue acogida por los indígenas. Sus imágenes de este período muestran un estilo de vida tradicional en el que las mujeres recolectan fruta mientras los hombres cazan. Fotografía el yano, la casa comunitaria que agrupa a múltiples familias bajo el mismo techo, así como los ritos funerarios e intercomunitarios llamados reahu, que pueden durar varios días o semanas, dependiendo de la importancia del fallecido y del ofertorio de comida. Experimenta con distintas técnicas fotográficas: aplica vaselina al objetivo de la cámara, utiliza película infrarroja, alarga los tiempos de exposición y superpone tomas para otorgar sensación de movimiento a las imágenes. Las escenas cotidianas se representan de forma que parecen trascender la realidad: los rayos de luz irrumpen a través del aire, y el humo que rodea a un joven reclinado en una hamaca le da la apariencia de un chamán. Andujar busca hacer visible un mundo invisible, como si la fotografía pudiera ofrecer una exploración metafísica de la visión del mundo de los yanomami.

A comienzos de los años setenta, la dictadura militar brasileña lanzó un programa de explotación de la región del Amazonas. Debido a la depredación forestal y minera, y a la propagación de enfermedades – llevadas por los trabajadores que desde las ciudades emigraron a este territorio hasta el momento aislado –, la vida diaria de esta comunidad se vio gravemente amenazada. Cuando Andujar denunció la situación, se le impidió la entrada en la zona, y, a partir de este momento, dedicó su vida y su obra a la defensa del territorio y la cultura de este pueblo. En 1978 fundó la ONG Comisión Pro Yanomami (CCPY), junto a Carlo Zacquini y el antropólogo Bruce Albert. Además, comenzó a viajar por todo el mundo con el líder yanomami Davi Kopenawa. En 1989, el Gobierno brasileño dispuso dividir el área de este pueblo indígena en diecinueve microrreservas separadas, ocasionando un confinamiento de las comunidades que acabaría asfixiándolas, pues los yanomami se desplazan con frecuencia de un lugar a otro para asegurar la renovación de los recursos naturales de la selva. El objetivo era despojarlos de sus tierras en favor de la colonización agrícola y la explotación minera. En respuesta a esta demarcación, Andujar y la CCPY organizaron en 1989 la exposición audiovisual Genocídio do Yanomami: morte do Brasil, en el Museu de Arte de São Paulo. La proyección, que ha sido recreada especialmente para esta ocasión, presenta cientos de imágenes de la artista en las que se pueden contemplar vistas aéreas de la selva y que termina con las trágicas consecuencias del contacto entre el pueblo indígena y la sociedad industrial, un mundo de armonía gradualmente destruida por la civilización blanca.

En los años ochenta, Claudia Andujar lanzó con la CCPY una campaña de vacunación para defender la salud de los indígenas. Como parte de este programa, realizó numerosos retratos de los integrantes del pueblo yanomami que, vistos en conjunto, revelan la diversidad de las comunidades que lo integran y su diferente nivel de contacto con la sociedad occidental.

Desde 1993, después de que el año anterior, y gracias a la presión nacional e internacional, el Gobierno reconociera finalmente la demarcación del territorio yanomami, la artista fue retirándose gradualmente de la escena política, recurriendo solo al arte para mantener la visibilidad de la causa yanomami. En el año 2000 fue reconocida con el Premio a la Libertad Cultural de la Lannan Foundation, Los Ángeles. El festival PHotoEspaña contó en Madrid con su participación en las ediciones de 1999 y 2012. Hoy en día, sus obras se encuentran en algunas de las colecciones más importantes del mundo, entre ellas las del Museum of Modern Art de Nueva York o la Tate de Londres. Tras cuatro años de una profunda investigación en los archivos de la artista, Thyago Nogueira ha realizado una cuidada selección de fotografías, documentos, material audiovisual y dibujos realizados por los propios yanomami, selección que integra esta exposición, originalmente concebida por el Instituto Moreira Salles de Brasil y que, como parte de su itinerancia internacional, hoy podemos contemplar en las salas del KBr Fundación MAPFRE de Barcelona.

Actualmente el Gobierno brasileño amenaza, una vez más, con reconsiderar la demarcación del territorio yanomami. La comunidad indígena vuelve a estar amenazada frente a la invasión de mineros, madereros y colonos ilegales, a lo que se suma la llegada de la covid-19. Tal y como el comisario señala en el catálogo que acompaña la muestra: «La presencia de esta exposición en el continente europeo nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre los efectos duraderos de las guerras sectarias y de la historia del colonialismo […] nos obliga también a asumir la progresiva fragilidad de nuestra existencia, agravada por la destrucción que causamos cuando imponemos a otros nuestro modo de vida».

Fecha: Del 26 de febrero al 23 de mayo de 2021
Lugar: KBr Fundación MAPFRE, Avinguda del Litoral 30, 08005 Barcelona (mapa)
Precio: Pago

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