La vista es el primero de los sentidos que interviene cuando se nos presenta un plato, y éste se nos hace apetecible en función de la imagen que percibimos de él. En un mundo donde la cultura visual es tan importante, una buena fotografía es una poderosa herramienta que se utiliza como carta de presentación de un chef o restaurante.
El requisito principal de una buena imagen gastronómica es que sea apetitosa y esto lo sabe hacer muy bien el fotógrafo Enric Climent capaz de captar con su objetivo, las texturas, los colores, las formas e incluso los sabores y aromas. En este workshop, que tendrá lugar el sábado 21 abril, y junto con la colaboración del chef Carlos García Clamart, mostrará de forma práctica el proceso y la técnica necesaria a la hora de obtener buenos resultados como son, la elección del punto de vista, el formato a utilizar según la publicación, el estilismo, la elección del atrezzo, del producto, la iluminación, la captura y edición final.
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