«Prodigis» de Enric Montes

Kowasa Gallery presenta, el próximo jueves 12 de enero a las 19:30h, “Prodigis”, una exposición monográfica dedicada a Enric Montes. Montes es una de las figuras más destacadas de la autoedición en España, y durante los últimos años ha ido recopilando su obra en la trilogía «El buscador de prodigios», mediante la cual ha difundido la mayor parte de sus trabajos. En la presente muestra, que reúne una selección de fotografías procedentes de las dos primeras entregas de la trilogía, «El viaje vertical» y «El eco de las cosas», las imágenes de Montes salen de las páginas de sus libros para restaurar el objeto de la creación fotográfica. Desde los pequeños e íntimos formatos de «El viaje vertical» hasta las copias, más tangibles, de «El eco de las cosas», las fotografías que integran “Prodigis” ofrecen una excelente ocasión para adentrarse en un trabajo extraordinario que, curiosamente, hasta hoy es inédito en Barcelona.

Con la ayuda de una pequeña cámara compacta, Montes genera un universo de imágenes que dan a la vida cotidiana y a sus formas otros sentidos, ajenos a lo común. Enmarcada en una sutileza poética y escapista, su mirada plasma su reflexión sobre el entorno en el que vivimos en forma de ensoñaciones y constantes alusiones a la esencia de las cosas, evocando así una experiencia visual indescifrable.

Contrariamente a lo esperado, a la hora de exponer sus fotografías al margen del formato de fotolibro, Montes defiende un modo más universal de visualizar su trabajo, desafiando a los soportes y a las reglas que estos imponen. Más allá de agruparlas por series, el autor define sus imágenes individualmente, como etapas y frutos de su viaje interior. A nivel técnico, su práctica tiene muchos puntos en común con la del aficionado, ya que Montes siente afinidad por las cámaras pobres o de juguete —de hecho, trabaja con ellas—, unos aparatos que, precisamente por sus imperfecciones, filtran la realidad de otra manera.

«El viaje vertical» es un comentario alegórico acerca de la fotografía y su quiescencia, la luz. El color y la oscuridad se hacen uno a través de los destellos de las formas. Según palabras del propio autor, “la serie reproduce la experiencia de luz y sombra que tiene uno al recuperarse de un período de convalecencia”. Igual que en la novela homónima de Enrique Vila-Matas, el título alude a un viaje que es a la vez iniciático y de reconversión, el mismo viaje que incita a los fotógrafos a reordenar el mundo mediante sus imágenes. Aquí, el lenguaje de la abstracción no es un destino en sí mismo, sino un punto de partida, la vía alternativa de la creación fotográfica —por así decirlo— que, partiendo del gris de la cotidianidad, llega a plasmar una realidad paralela vista con otros ojos. Las imágenes de «El viaje vertical» hacen que nos detengamos y nos invitan a contemplar el otro lado, apelando a una experiencia muy similar a la lentitud de la lectura. Como los escritores, Montes trasciende lo obvio con su cámara e indaga mundos más profundos.

Ante la actual sobredosis de fotodocumentalismo, el trabajo de Montes vuelve a lo puramente fotográfico. Los primeros maestros del color como Saul Leiter, junto a André Kertész, Ralph Gibson, Paulo Nozolino, Bernard Plossu y Sarah Moon, son sus referentes fotográficos más reconocibles. Probablemente, lo que más comparte Montes con estos autores es el afán por el juego de la abstracción, sin perder nunca el hilo que lo une a la realidad. A raíz de esta inextricable empatía con el objeto que dota de sentido a la visión, surge la marcada presencialidad, familiaridad y cercanía de sus imágenes.

Bajo esta perspectiva, en «El eco de las cosas» —la segunda serie presentada en la exposición— encontramos similitudes con un registro de objets trouvés. Se trata, sin duda, de un trabajo que apela conceptualmente a la capacidad que tiene la visión fotográfica directa para superar y recrear la realidad. Con ello, Montes vuelve a contextos más familiares, evocando el aura mística y secreta que todo objeto alberga en su interior. Mediante puestas en escena que, más que mostrar, insinúan presencias, se define una experiencia visual única, a veces paradójica y alucinatoria, en la que es el espectador quien debe abrir la puerta y asomarse al contenido del relato.

Montes cita al escritor austriaco Peter Handke y a su geografía poética de los “intersticios” y los “espacios intermedios” para definir la fotografía como una vía para enfrentarse a lo cotidiano. Una situación cualquiera puede convertirse en algo extraordinario, en un prodigio. Esta magia contenida de la cotidianidad, “la vuelta al día en 80 mundos” —como la describió Cortázar—, es el leitmotiv de todo lo que hace.

Fecha: Del 15 de diciembre de 2011 al 24 de marzo de 2012
Lugar: Espacio 2 de Kowasa Gallery, C/ Mallorca 235, 08008 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita