El centro cívico Can Basté inaugura el próximo 25 de febrero a las 20h la exposición «Herederos de lo ajeno» de la fotógrafa Eva Parey.
El éxodo gitano rumano comienza con la caída del régimen de Ceaucescu, en 1989. Miles de familias pierden la cesión de sus tierras, su fuente de alimento. Con escasas posibilidades de ganarse la vida y recursos precarios tienen que emigrar de su país. El origen del que proceden principalmente son Murgeni, Tandarei, Galati y Bucarest.
La familia de Ioana, matriarca de 18 hijos, está dispersa por diferentes puntos de Europa, uno de ellos Barcelona (Sant Andreu). Asentados en un descampado han construido una nueva vida para ganar dinero y enviarlo a su familia en Rumania. La calle, como gran supermercado, abastece a estas familias. La chatarra es su fuente principal de ingresos. Cualquier otro objeto útil es su modo de subsistencia; aquí y allí. Son muchos los que rastrean la ciudad a diario, casi de forma imperceptible, abriendo cientos de contenedores.
Recoger chatarra a pie, con un carro, es un trabajo duro. Requiere paciencia, buena forma física, técnicas de observación y mucha tolerancia a la frustración. Pueden pasar horas hasta encontrar suficiente material que justifique una jornada laboral. No son los únicos que exploran la ciudad, son muchos. La mayoría extranjeros pero también los hay nacionales y con la crisis la cifra va en aumento. Algunas zonas están muy transitadas por lo que es necesario alejarse a zonas más vírgenes. Es habitual en ellos caminar desde Sant Andreu hasta Sagrada Familia, Plaza España e incluso llegar a Santa Eulalia.
El material más preciado es el cobre, con valor de 3€ el kilo. El hierro, a pie, ni mirarlo, ya que en la chatarrería vale 18 céntimos el kilo. El resto de objetos encontrados unas veces son para vender y otras para la familia. Dos pares de zapatos usados los venden por 1€, 3 bolsos también. Un DVD que funcione por 2€, un televisor en buen estado 7€, una bicicleta infantil o un carro sencillo infantil por 2 €, los grandes por 4€. En la calle se encuentra de todo, desde electrodomésticos, electrónica de todo tipo, joyas, ropa, cosmética y juguetes. Cada día es una nueva aventura, nunca saben lo que les deparará. A veces, su vaivén no pasa desapercibido y hay quien les tiende una mano, un gesto que ellos valoran enormemente.
Encontrar trabajo no es fácil. Con un grado de alfabetización justo o incluso nulo, sin experiencia laboral y el estigma de ser gitano rumano, las posibilidades se reducen.
Ajenos a la sociedad en general, heredan lo que ésta ya no utiliza y éste es el punto de unión entre las dos realidades. Es verdad que es un mundo difícil, de buscavidas y triquiñuelas, pero también es cierto que sólo el que conoce su situación puede entenderles.
Fecha: Del 25 de febrero al 27 de marzo de 2010
Lugar: Centre Cívic Can Basté, Passeig Fabra i Puig 274, 08031 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita